February 16, 2012

BOGOTA FASHION WEEK DIARY DAY 2


Segundo día: 



Durante el primer día, un recorrido por el Salón futuro me permitió hablar con las creadoras de la Casa de Greta y Pia dos marcas que merecen atención  y direccionamiento pues de ellas se podrían lograr buenos resultados.

Macabra una marca que produce zapatos y carteras: de la que rescato carrieles de colores fluorescentes en un material sintético (una versión criolla de los famosos Satchel de la Cambridge Satchel Factory, de los cuales hable anteriormente). Es una buena opción para aquellos que se quieren hacer a un acento neón con algo de identidad nacional.



Mi llegada estaba agendada para las 4:30pm; llegue a las 6:30pm para la cita con Angel Yañez y Andrés Otálora. Empezaba el segundo día y no con el pie correcto, nos llenaron de tostones y “fue muy encantador” ver a muchas personas sentadas comiéndoselos mientras las modelos caminaban las pasarelas; una hora de desfile del international footwear and leather show, lleno de zapatos y carteras solo dejos dos marcas en mi mente:  Davinci con una propuesta interesante en zapatos y a Nora Lozza, quien ha llegado a un pulido nivel de la manofactura y el producto marroquinería.

 
 

Tras la agotadora maratón del primer día, este segundo me lo tome con mas clama y casi que la salida de un desfile se convirtió en el ingreso al otro. (puede llegar a ser tan agotador como un  trabajo donde se requiere mucho esfuerzo físico) Pero increíblemente el segundo día  rodo sin contratiempo y fue mucho mas relajado. Aprovecho para agradecer a Ingrid Wobst por su ayuda para lograr tener un mejor cubrimiento. Angel Yáñez fue la apertura de la noche; tiene una línea que autodenomina alta costura, porque para su producción se involucra un trabajo manual y artesanal (su colección tiene un impacto social valioso, porque involucra a mujeres cabeza de familia, bordadoras y artesanas que trabajan interviniendo sus piezas).

La verdad es que la alta costura solo existe en Paris y para hacer parte de ella hay que ser aceptado por la   ‘Chambre Syndicale de la Haute Couture’,  una asociación que regula los procesos de producción en donde no vale que se borden vestidos, sino que estos son enteramente hechos a mano, existe un mínimo requerido de horas (que además son muchas) para la elaboración de cada pieza y  dentro del proceso no intervienen maquinas de ningún tipo, salvo las planchas de vapor que alisan las arrugas, entonces son piezas producto de manos muy especializadas, expertas en técnicas y labor manual, hasta el punto en que el conocimiento  de ellas las puede tener  una sola persona en el mundo. La alta costura es un homenaje a la labor inicial y dispendiosa de sentarse con aguja en mano a  hacer piezas de vestuario a la perfección.

Yañez compartió pasarela junto a  Andres Otalora  (retomas de un discurso  “sensual”  o lo que se cree en Colombia  es sensual en la silueta femenina) dieron a los asistentes lo que ya se esperaba. “Espacios comunes”: tubos de tela forrados en piedras, brillantes, lentejuelas, encajes (mucho encaje y brillo)  las labores de bordado son buenas mas tratar de mostrar encajes prefabricados como alta costura no y, el declive textil: el auge  del acabado satinado que tanto le gusta a muchos diseñadores (es poco alentador) llego al límite de velos que rayaron con la apariencia de  un áspero angeo.

 
 

No hay referencias culturales sociales o económicas en muchas de  las colecciones vistas hasta hoy, así, la descripción que muchos hacemos de ellas se reduce a materiales, piezas y colores. Si las hay no es fácil identificarlas o aquellos que las tienen son literales en su haber, claro, hay piezas, uno o dos looks rescatables que demuestran claridad en alguna propuesta, pero no existe la impresión de que las colecciones sean cohesivas y a la vez creativas.

Existe además una opinión latente y amplia que ronda en torno a la insatisfacción frente a la falta de una semana de la moda bogotana solida (una crítica a la falta de unión de esfuerzos y a la segmentación de la moda que termina reducida a un grupo de personas, que solo: o tienen el poder adquisitivo pero falta de cultura de la moda o los que solo tiene la falta de dicho tipo de conocimientos e información, entonces las ferias se centran en las personas con las  relaciones que permiten involucrarse con la moda, pero no están aportando ni educando de algún modo a todo el público, por lo que la Bogotá humana que respalda la SMB no sabemos dónde queda) Una propuesta latente de unificar las "semanas de la moda locales" y de ella hacer una sola. Además de la necesidad de que el publico colombiano consuma mas moda y diseño, mas información de este al menos, y más cultura en general: arte, literatura, cine, historia, arquitectura: porque básicamente son estos campos los que alimentan la moda, en extensión cualquier actividad o conexión con lo humano la puede alimentar.

Lo maravilloso de la moda es que es muy dual, es frívola y superficial, pero también es arraigadamente profunda: a como se siente una persona, se expresa, en donde se ubica, con que se reconoce y hacia donde se proyecta… También es quizás uno de los terrenos donde la humanidad mas se puede fundir. Referentes culturales de toda la tierra se pueden emparejar para producir nuevos sentidos, contar nuevas historias y entonces es triste ver que los veteranos de la industria nacional entreguen lo mismo de siempre.

Luego vendrían Renata Lozano y Johanna Rubiano, con una colección  que ‘iba de vuelta a la mujer que disfruta sentirse lujosa, exquisita,  exuberante y producida  (este último un atributo general  de la colecciones de Rubiano). La propuesta  de modo amplio se veía bien (menos los abrigos de piel/peluchin, pues hay pieles sintéticas que no se ven estrictamente “tan falsas”), había muchas piezas comerciales (entiéndase que un amplio número de personas podrían usarlas y sentirse atraídas porque no son arriesgadas no se salen de los parámetros medios de cómo vestirse) dadas por los colores empleados: negro, azul oscuro, azul rey como acento, blanco y algunas piezas doradas, así como las piezas en sí: blazers, pantalones de bota recta,  minifaldas, shorts y vestidos largos de noche: todos decorados o cubiertos por completo con lentejuelas de distintas dimensiones. Un consenso de quienes la presenciaron, fue que se veía como copias de  muchas de las piezas que se venden en marcas de moda rápida como Zara o Mango (Pero recuerdo a todos  que estas marcas fusilan colecciones, tendencias  y propuestas producidas por  el circuito de marcas de lujo internacionales  y en efecto tampoco crean mucho que digamos). Pero yo estoy de acuerdo, se parece a muchas de las piezas que se han convertido en clásicos de estas marcas porque precisamente tienen éxito comercial y seducen de modo masivo. ( el problema es como compite un vestido de lentejuelas de una diseñadora contra el de una mega corporación que busca hacer accesible la moda a muchos…)

Renata lozano:  ver la calidad de las piezas sería un respiro. Había precisión, eran prolijas y la mayoría de looks se vieron muy limpios (bien puestos), una propuesta de  styling  pensada. Texturas dadas por microflequillos en chaquetas, chalecos y mangas, un poco de estampado animal (pitón), una sorpresa de color (en faldas y un pantalón verde esmeralda, una tanda de mezclilla y azul, algo de tweed y nudes, un vestido tipo columna cuyo encanto radicaba en texturizarlo al estar cubierto por completo por ‘perlas’ de casi 1 cm. de diámetro. De nuevo se vieron sus cinturones dorados  presentes en el Caliexposhow y también collares con encanto.

 






Imágenes : Cámara Lucida/Fashion Radicals


Ricardo Pava cerró la noche, la calidad de sus piezas no tiene quiebre, aunque de algún modo fue  muy segura como siempre, pero  bien lograda, grandes estampados  centrales de calaveras con sombreros y bigotes en camisetas de manga larga y corta, un indicio de las Pandillas de Nueva York en general, abrigos livianos, sacos tejidos y desgarrados (como cuando se rompe un saco de lana y se separan las hebras, algunos pantalones tenían una abertura (roto) que se veía poco causal  en las rodillas mas como un corte recto en la tela, botas fuera de pantalones entubados hechos en micro fibra que se ve como jersey de algodón. Construidos como si fueran jeans, (algo estructura de construcción se copio del uso de cinchas y parches por los  que se reconocen los  jeans para hombre de  Balmain). Presento una selección de sobreros y gafas de sol muy buena. Todo en una escala de grises que cubría a los modelos desde la punta de la cabeza,  hasta los pies, hasta la tela que cubría la pasarela, de fondo la pantalla de luces mostraba engranajes  alusivos a la era industrial  que se movían.


 
 

El sentimiento general es que muchos de los que asistimos juzgamos duramente las creaciones (lo hacemos porque quisiéramos ver una industria nacional competitiva que ofrezca más cosas, que sea más grande, y más fuerte y consigo acarree todos los beneficios que pueda para el país), en cierto modo es un problema que puede ser desmoralizador para nuestros diseñadores.

 Finalmente no se puede olvidar que tras estas  colecciones, las marcas, las empresas de calzado y nombres que participan de estas ferias, hay personas que trabajan, que hacen lo que creen correcto, hay diseñadores que tuvieron un proceso sea cual fuere,  hay manos y personas que se mantienen  de ello, hay oportunidades de empleo y un esfuerzo que así no sea suficiente para muchos se está haciendo… Pero sobre todo creo que el día me dejo pensando en la otra cara de la moda, la de la diversidad que de algún modo conduce a la aceptación libre de prejuicio. De fondo podremos no estar de acuerdo con muchas cosas, no nos pueden gustar muchas colecciones o como se viste el vecino, pero si  otra persona disfruta los jeans sin bolsillo, o los vestidos de encaje y brillantes, pues también tienen cabida y no pueden ser condenados por ello, de fondo hay personas que hay que descubrir primero como seres humanos sin importar su tipo  de apariencia,  creo que ese es un proceso cultural que daría libertad, y esa misma seria demandada y así tal vez nuestro diseñadores dejarían desbordar mas su imaginación y su creatividad.  Se está respondiendo a la realidad cultural masiva nacional, el problema es que todos los que nos involucramos de fondo con la moda queremos que nos respondan a la realidad internacional a la que algunos (pocos además) tienen acceso, entonces La semana internacional de la moda se hace  pretensiosa y con malos resultados cuando lo que se entrega no está respondiendo a los eventos y la conciencia global de la que hacemos parte y demandamos (muchos de los que informamos), pero tal vez no es tan mala si se ve de fondo que esta demandando el consumidor colombiano en un espectro mas amplio.

También es cierto que para fortalecer la industria hay que cambiar lo que está mal, hay que subrayarlo y ponerlo afuera, se necesita critica pero más que eso, se necesita contar lo que se sabe y lo que pasa, hay que informar, hay que educar, hay que compartir la información y las ideas. Hay que expandir la visión global y cultural. En el país de los pañitos de agua tibia  se necesita una revolución que se tiene que dar en las ferias y "semanas de la moda" pero sobre todo en las personas.

Veremos que trae el último día en máxima expectativa.



Lapo Ruiz
CRIOLLOGLAM℠

1 comment:

Paolira said...

me encantaron los bolsos de macabra, sabes donde se pueden conseguir?