June 21, 2012

ANONYMOUS FASHION




Una zona explorada por muchos, relegada para otros tantos, por la caótica imagen que nos representa. Lejos de las suntuosas tiendas, los ‘intentos’ de impacto estético de hermosas vitrinas y las pretensiones de tener clase o buen gusto. Si uno se da a explorar, brincarse la brecha económica o cerrarla un poco y ver otras realidades, se puede encontrar con lugares como: San Victorino.

San Victorino es un barrio de la localidad de Santa Fe, en Bogotá,  que tiene una plazoleta muy famosa, al frente de una estación de buses; que aloja una escultura del artista Edgar Negret. Una estructura metálica que se acerca a una mariposa hecha en origami, cagadero de palomas y rodadero de chicos, de los hijos de ‘empleados’ de este país  que venden chicles y cigarrillos, niños que van a ‘tardear’ los domingos con sus familias…

Alrededor de la plaza hay un auge comercial (ajeno a muchos)  exquisito, en 5 cuadras a la redonda se puede conseguir prácticamente cualquier cosa que se necesite para hacer accesorios de fantasía y bisutería (que luego se venden en centros comerciales por 5 veces lo que cuesta hacerlos), vestir camas, organizar bautizos, hacer que sus hijos vayan al colegio bien equipados, montar una piñata o una despedida de soltero  y vestirse.La moda de San Victorino es la  moda rápida de escala  popular. Producen mucho y barato, lo que allí se vende alimenta regionalmente pueblos, caseríos y ciudades pequeñas, los llenan de encanto,  de moda (rezagada, o al menos eso tengo entendido) pero último grito para quienes hacen parte de este nicho de consumo; los alimentan  de cosas que ellos encuentran lindas, con las que se embellecen, se expresan y con las que construyen identidades, apariencias, algunas  con las que,  no estamos de acuerdo a los que nos atraen otros nichos de mercado.

Empresarios representados a título de “coleccionistas” producen "lo que la demanda local les pide" y la tan reconocida últimamente  como ‘narco estética’, hace parte fundamental de la demanda, ¿Culpamos a los narcos? ¿Culpamos al gobierno? ¿Sera que algo tendrá que ver nuestro 'elaborado y completo' sistema educativo; la pobreza, la imposibilidad de poder alcanzar otros estándares? Por ahí dicen que uno nace con buen gusto,  así  no provenga de una cuna rica, y eso es ciertamente posible, pero casi como avistar estrellas fugaces, este evento no es cotidiano. ¿Tener acceso a la información y la educación ayudara entonces a que uno se vista di-vi-no, o que una feria deje sus formulas clásicas?

Alejándonos de  debates  del tipo de si los 'symbol' (jeans sin bolcillos, strech con levanta cola)  deben ser abolidos o no. Un centro comercial del sector congrega  700 marcas de moda, que se presentaran en 60 expositores que en 1200 metros cuadrados mostraran ‘su oferta a la demanda’. Enmarcados en una feria, la feria del GranSan (Centro comercial GranSan Victorino) Ubicado a pocas cuadras de la plazoleta y que en días de su famoso madrugón dice vender más de 3000 millones de pesos con transacciones solo en efectivo (una ‘cualidad’ que a la postre podría no ser lo más correcto. Pero “business are business”). El tema de esta feria de confección mayorista  en su cuarta versión es ‘te vestimos de emoción Colombiana’. (Puede preocupar sabiendo hasta donde logran llevar las emociones  algunos colombianos).

Dentro de esta versión la organización ha encontrado interesante sentarme a  conversar junto con algunos reconocidos personajes de la industria local  en torno a la frase “De Paris a San Victorino”, así como a ser jurado de la convocatoria ‘arma tu look’ en la que participaran  los diseñadores de las marcas del GranSan. Un evento que induce grandes expectativas y ansiedad a puertas de cómo contribuir a un nicho de mercado de moda rápida con deje popular, como hablarles de Paris, del lujo, de fusilar tendencias y no marcas, de colores, referencias culturales, diseño, estructura, funcionalidad, de medios en línea, información, imágenes de inspiración, de decantar propuestas.

 ¿Cómo venderles la idea de  alimentar los confines rurales de Colombia con estéticas pulidas? Es una gran iniciativa, un buen y celebrado comienzo. Un reto, cambios para una audiencia,  que en caso de empezar a darse  quizás no está preparada para ello (Suplen un nicho, y también cabe reflexionar que tan acertado es querer cambiarlo)  Si la demanda no cambia la oferta tampoco (Aquí hay es que educar a las personas del común, sobre el abanico global de posibilidades existente, para que así le exijan a un mercado que les responda a lo que ellos quieren).  Aunque si el mundo del lujo, que afecta residualmente todo el esquema mundial de la moda,  parte inicialmente cada temporada de la oferta creativa que  las marcas le hacen al planeta entero, no veo por qué San Victorino no puede empezar por transformar su   oferta para tener un impacto en la demanda, incluso, transformar los procesos productivos por los que pasa para luego poderla suplir y, así poner productos globales y asequibles  en masa,  al menos lograríamos que la moda rápida local quizás amplié sus nichos de mercado o deje de ser un montón de nombres incógnitos para muchos, se hagan más solidas y salgan del anonimato.

3 comments:

Anonymous said...

Pero Lapo, ten en cuenta igual que uno puede encontrar allí muchas reinterpretaciones de las tendencias que tardíamente nos han llegado, y aunque en Colombia parezcan ser las únicas, por ser las mas populares, también son válidas.

A mi lo que me sorprendió del GranSan es que si es posible complacer a los que se placen de tener esa cosa tan relativa llamada "buen gusto", y que aquí siempre ha sido segmentada, mejor dicho, aquí eso se puede ver en la calle y catalogar, tácitamente. Es posible, como dijo otra blogger, si uno aguza la mirada. Hay piezas muy interesantes. Y reinterpretaciones que para ti y para mí podrían ser desconcertantes, pero para muchas mujeres colombianas son una maravilla, y eso es lo que hace al GranSan un lugar encantador: Si, puede que en jeans y en otras piezas posea todos los vicios que varios bloggers hemos criticado en cuanto a siluetas masivas, pero también es posible ver cómo la creatividad puede reflejarse en las producciones en masa. QUe se vendan de la manera acostumbrada, es otra cosa, pero si, si se puede acceder a piezas arriesgadas.
En fin, me gustó mucho tu reportaje. Te quedo debiendo el mío, ya para este fin de semana.
Lux.

CriolloGlam said...

Gracias por tus comentarios Lux. Creo que estamos en sintonia, pues la nota busca rescatar la validez de este nicho de mercado (porque es un negocio fuerte). Ademas de reflexionar sobre el papel de quienes producen (si propusieran productos antes de que estén en un punto rezagado), y de educar a quienes consumen.

Estoy de acuerdo,un ejemplo de cómo se enseña (en este caso al consumidor y no al productor) a acceder a las tendencias a bajos costos es lo que está haciendo el Éxito, que se suma a las marcas que empiezan a trabajar en el plano de los contenidos y la interacción en un intento por vincular a las personas e involucrarlas a nuevos procesos de compra. Para lo que su estrategia de comunicación incluye capsulas televisadas que arman looks sintonizados con el momento o ejercicios como el de VanguardStyle en donde se filtra la oferta para rescatar aquello que desde presupuestos reducidos se ajusta a la demanda global. Pero el papel de quienes producen y que proponen también es clave.

Lux said...

Te compro la idea, Lapo, en cuanto a Éxito, y también a Vanguard, pero veo que las mujeres que leen este tipo de blogs (incluyendo el mío), distan de ser las mujeres que son el principal target del GranSan. La idea también es comenzar a educar, masivamente, a productores. Y ojalá, masivamente, a los televidentes, y lectores desde los medios masivos #DirigetuFlashFashion :P

Lux